La gingivitis puede definirse como una inflamación de las encías. La gingivitis es algo muy común hoy en día, ya que afecta a siete de cada diez adultos en algún momento de sus vidas, según fuentes oficiales.

La principal causa de la gingivitis es la acumulación de placa dental entre los dientes y las encías (mezcla de comida sobrante, bacterias bucales, una higiene dental deficiente…). Igualmente, también puede verse influenciada por un cambio hormonal (embarazo, menopausia), una enfermedad (diabetes), la toma de ciertos medicamentos (antihipertensivos, anticonvulsivos …) o debido a una prótesis dental irritante.

Si se produce la gingivitis, las encías pueden retraerse y revelar una parte generalmente protegida del diente: el cuello (esa parte entre la corona y la encía). Los dientes se vuelven más sensibles al calor y al frío. Si no se trata, la gingivitis puede degenerar en periodontitis (inflamación que afecta los tejidos más profundos, los huesos) que puede provocar la pérdida de los dientes.

Síntomas de la gingivitis

Los síntomas de la gingivitis son muy débiles al principio y generalmente solo se notan cuando la inflamación está establecida. Los más comunes son:

  • Las encías se vuelven rojas, brillantes o incluso dolorosas y sangran fácilmente al cepillarse los dientes.
  • Mal aliento (halitosis).
  • Mal sabor en la boca.
  • Sensibilidad dental.
  • Dientes que se mueven.
  • Descamación dental.
  • Pérdida de piezas dentales.
  • Abscesos y pus.

Tratamiento de la gingivitis

Cuando la gingivitis todavía está en la primera etapa, se puede eliminar fácilmente en unas pocas semanas. Lo primero es que un higienista dental te limpie los dientes para eliminar toda acumulación de sarro. Luego, el dentista puede recetar un enjuague bucal desinfectante para tomar 2-3 veces al día durante algunas semanas, para eliminar todas las bacterias.

Es obviamente esencial tener una higiene dental impecable para evitar la reaparición de la gingivitis. Algunas pastas de dientes se adaptan específicamente a este problema. Conviene consultar con el odontólogo para conocer cuál es la que mejor se adapta a ti.

Prevención de la gingivitis

  • Cepíllate bien los dientes después de las comidas durante 2 minutos moviendo el cepillo desde las encías hacia el diente y el interior de los mismos. Cambia el cepillo de dientes cada 2-3 meses más o menos. Opta por un cepillo de dientes de cerdas suaves. Se recomienda completar el cepillado con un hilo dental o cepillos interdentales.
  • Realiza limpiezas dentales regulares en el dentista. La periodicidad de la misma dependerá de la frecuencia con la que tu boca acumula sarro.
  • Evita o deja de fumar.
  • Elige una dieta baja en azúcares y rica en os ácidos grasos polisaturados, que se encuentra en alimentos como nueces y pescado.
  • Si eres diabético, ten un buen control de tu nivel de azúcar en la sangre.
  • Examina tu boca y observa los signos irregulares.