Existen infinidad de mitos acerca de extraer o no las muelas del juicio. Muchos dicen que incluso sin haber sufrido dolor alguno por estas muelas, por precaución, se deben quitar. Pero… ¿es necesario que nuestro paciente pase por una cirugía sin necesidad?

En Clínica Dental Sonría estudiamos cada caso con profundidad para determinar si finalmente las muelas del juicio deben quitarse o no.

Las muelas del juicio suelen aparecer entre los 17 y los 25 años aproximadamente, no obstante, se dan casos en los que los problemas que acarrean su aparición, se dan a una edad más madura o incluso, ni siquiera aparecen nunca. La mayoría de la población suele tener cuatro muelas del juicio, dos arriba y dos abajo, una en cada lado.

Entonces, ¿por qué siempre que pensamos en las muelas del juicio nos viene a la mente dolor e hinchazón? Esto se debe a que son las últimas piezas en crecer, y lo hacen una vez la persona ya tiene la dentadura formada por completo, por lo que en ocasiones no tienen espacio y presionan los dientes que tienen a su lado.

Tanto si se da este caso o aparecen las muelas torcidas, se debe practicar una cirugía para extraerlas. En este proceso, el dentista abre el tejido de la encía necesario para acceder a la muela, la retira y posteriormente coloca puntos de sutura. La duración y la dosis de anestesia administrada variarán dependiendo del número de piezas a extraer.

Durante la recuperación se deben tomar algunas precauciones. No se pueden cepillar los dientes hasta que no hayan transcurrido al menos 48 h, como tampoco realizar enjuagues. Debemos comer alimentos blandos y para paliar el dolor causado por la cirugía, es importante seguir el tratamiento que te haya recetado el especialista.