A menudo nos preguntan por qué salen las muelas del juicio. La respuesta es sencilla; nuestra dentadura para ser completa consta de 32 piezas y genéticamente venimos con esta información.

Pero la evolución humana se está encargando de eliminar este tercer molar o muela del juicio con lo que comúnmente nos encontramos con pacientes que ya no tienen este tercer molar porque su cuerpo no lo ha formado.

Nuestros antepasados se alimentaban con una dieta de consistencia dura, carne cruda y vegetales sin cocinar con lo que el tercer molar era indispensable para triturar los alimentos.

La dieta humana ha ido evolucionando hasta pasar a una dieta muy blanda que consecuentemente no ayuda a que los maxilares se desarrollen para tener el suficiente espacio para que salgan las muelas del juicio. Y es ahí, con la falta de espacio, cuando empieza el calvario que da la mala fama a las muelas del juicio.

A partir de aproximadamente los 16 años empezamos a notar las molestias que nos indican que las muelas del juicio están empezando a salir. Cuando estas molestias se agravan es el momento de ir al dentista quien con ayuda de una radiografía nos indicaran el futuro de nuestras muelas.

Desgraciadamente en la mayoría de pacientes la solución es extraerlas porque no tienen espacio para salir o por mala posición que dificulta una higiene completa de la boca.

Por suerte, la extracción de las muelas del juicio no conlleva ninguna consecuencia ya que actualmente no tienen ninguna función en nuestra alimentación cotidiana.