retraccion encias piercing

Colocar un piercing en la boca es una práctica aparentemente sencilla pero que puede traer graves problemas dentales.

Según donde se coloca el piercing nos puede acarrear diferentes consecuencias; desde desperfectos en el esmalte hasta la pérdida completa de un diente.

El doctor Jonh Brooks de la Universidad de Marylan realizó un estudio para observar los daños realizados por los piercings en el transcurso de un año. Los resultados fueron los siguientes:

Los colocados en la lengua: provocaron daños principalmente por detrás de la encía inferior y hubo varios casos de fracturas por morder la bola del piercing.

Los colocados en el labio inferior: provocó retracción de hasta 8 mm en las encías inferiores, apareciendo sensibilidad dental y movimiento de las piezas.

Los colocados en el labio superior: Provocó retracciones menores de encía que los anteriores citados.

En algunos casos cuando detectamos el daño causado ya es tarde para el diente y hay que extraerlo para en un futuro reponer su ausencia con implante dental.

En otros casos a pesar de la retracción originada por el piercing aún se puede realizar un injerto de encía solucionando los daños.

El injerto de encía es un tratamiento que se basa en coger tejido del paladar e injertarlo en la zona de la retracción .

Esta técnica no la pueden realizar todos los odontólogos pero sí que es la más efectiva contra la retracción de encias.

Aunque la mejor decisión antes de colocarse un piercing es la de informarse muy bien de los riesgos que conlleva. ( foto mas abajo)