Las llagas o aftas son úlceras de color blanquecino amarillento que pueden aparecer en la mucosa de la boca, los bordes de la lengua, labios, encías y paladar. Son muy molestas y suelen perdurar durante varios días.

Pueden salir durante el transcurso de una enfermedad, por el roce de una prótesis o espontáneamente.

Frecuentemente producen un intenso dolor, ardor y molestias llegando en ocasiones a generar fiebre, dolor de cabeza y falta de apetito.

¿Pero por qué aparecen las aftas?

Pues no se conoce con exactitud su causa. Si aparecen espontáneamente y no es causada por el roce de una prótesis nuestro cuerpo nos está avisando que algo le pasa, ya sea una situación de estrés, anemia, carencia de vitaminas, algún cambio en nuestro sistema inmunológico, un trastorno gástrico o incluso un cambio hormonal.

También pueden deberse a algunos alimentos, ya que se ha estudiado que algunos favorecen su aparición como puede ser; la leche de vaca, las nueces, la mostaza, el chocolate, el vinagre, el queso, la harina de trigo, el centeno o la cebada.

La duración de las aftas es de 7 a 10 días y no existe ningún tratamiento efectivo contra ellas, solo se pueden tratar los síntomas para que sean lo más llevaderos posible.

En casos normales se recomienda enjuagues de agua oxigenada y agua y si perduran mucho en algunos caso se tratan con corticoesteroides y una solución analgésica como la xilocaina viscosa, pero remarcamos que no las cura, solo hace que molesten menos y es importante no comer comidas ácidas, ni picantes ni comidas muy calientes ya que aumentaran las molestias.

Raras veces hay complicaciones con las aftas, pero si perduran durante mucho tiempo es recomendable visitar o a un estomatólogo, un odontólogo o un dermatólogo.